sábado, 12 de septiembre de 2026

TRADICIÓN



Pasos cansados tras una imagen inerte.
Las tradiciones se terminan, 
el aire frío del otoño, 
trae conciertos de silencios a la sombra de un sol pálido 
que no calienta.

Las antiguas reinas de la primavera, caminan bajo el otoño,  
con sus vestidos de azules, rosas, magentas y negros.
en primavera fueron coronadas y hoy caminan sin cortejo.

La batuta dirige por última vez, la música de la soledad
y despierta la melancolía y la inspiración, en todas ellas. 
Sus calles permanecen vacías, un pueblo perdido entre 
montañas de dorados y ocres.

Las ventanas se cierran, las puertas guardan recuerdos 
de épocas pasadas, las mesas sin nadie, conservan el lugar 
de quienes no vuelven.

Las chimeneas se encienden, la leña arde, las ilusiones 
se vuelven ceniza y los recuerdos en polvo.
El hogar nos protege del frío, pero no del tiempo final. 

El cielo prepara la nieve y como un manto cubrirá todo
la melancolía, se vestirá de blanco camina despacio, 
sobre calles vacías.

Ya nadie coloca sillas junto al fuego, ya nadie llama 
a la puerta al anochecer, la mesa conserva seis platos.                          Pero solo uno conoce el hambre.
Mañana no quedará fuego, ni voces ni tradición 

Todos los derechos reservados, propiedad intelectual.
Foto de la red. SDA.

jueves, 3 de septiembre de 2026

HOMBRE LEAL


¿Qué vale la lealtad de un hombre? 
¿Cúal es su valor?
Si sus pensamientos son neblina pasajera
de un amanecer...

Es tan frágil como una cáscara de huevo, basta 
un pequeño golpe, para mostrar su interior. 
O como una promesa escrita en una servilleta, que 
deshace bajo una jarra de cerveza fría.

¿Que valor tiene la amistad cuando faltan 
el respeto, la confianza y el apoyo mutuo?
Si Bruto, traicionó a César y Judas, traicionó a Jesús.
Si el yo traicionó al propio yo.

¿Quién sostiene la verdad cuando 
hasta la conciencia se vuelve enemiga?
Si cuando te llamé desde el suelo, escuchaste 
el teléfono y lo dejaste que siguiera sonando.

Si fue tu mano con la cual juraste sostenerme,
que soltó la cuerda.
Estoy cautivo de mis pensamientos, viendo 
al hombre destruirse a sí mismo.

Forja en el crisol de la fragua, golpe a golpe
el metal rojo y construye sus propias cadenas.
Luego las pone en su frente o en su mano.
Como una corona y la llama destino.

Luego las ata en sus manos y entra en el mar, ahogándose 
en sus propios pactos, promesas y falsa lealtad
¿Soy tu amigo o solo el lugar donde vienes a destruirlo todo?

Una palabra, una ironía, una sutil mirada, 
primero cae el vínculo desde una casa a un imperio.
Y cuando ya no queda nada, 
¿Preguntas quién te abandono?

Nadie.
Te quedaste solo con la lealtad que nunca supiste dar.

Todos los derechos reservados, propiedad intelectual.
Foto de la red. SDA.

SOY LA RAÍZ



Soy la raíz del tiempo, el hijo del viento,
el sonido del trueno.
¡Soy él que soy! Nada importó para nacer
y nada importará para morir.

Miles de tortugas vuelan
en los picos de las gaviotas...
Mientras el mar, susurra gritos de hombres

Miles de personas se ahogan 
en un abismo de indiferencia.
Tumbas eternas, de cuerpos salinos.

La última mirada, el último aliento,
el último viaje, morir en el mar.
El beso de la muerte ahogó sus labios.
 
Desnudos en el tiempo, ligeros de equipajes,
y de corazones que buscaban una libertad
que no llegará.


¡El hombre es esclavo de su libertad!


Derechos Reservados – Propiedad Intelectual de la autor. Se prohíbe su reproducción.Foto de la red

lunes, 31 de agosto de 2026

CUMBRE




Palabras que mienten, vestidas de belleza, que te seducen 
al deseo y tejen la ilusión, con la que sueño.
Tú mirada cautiva, tu sonrisa perfecta, tu pelo suelto
toda tú era real.

Eras agua cristalina en el desierto de mi vida.
"No lo pensé un segundo", conquisté tu cima, 
cabra de capricornio; escalé sin miedo, llegué a las alturas.
Te lleve conmigo a ver las estrellas.

Escuchamos el sonido desde el firmamento, 
poco a poco fuiste parte de mi roca.
Eras un mapa que seguí para admirar las vistas.

Tus ojos, un oasis, un espejismo en un día de calor. 
Me dejé llevar hasta ellos; los miraba mientras sudábamos.
¡Mírame! 

No dejes de mirarme, te lo pedía al momento de llegar.
Tus labios, me enseñaron el camino. Bese, mordí soñé.
Todo parecía eterno.

Luego nada, no hubo mensajes, no respondiste 
a mis llamadas, a mis escritos, solo fuiste 
una hoja en blanco, que otro escribirá.

Hasta que el sueño se hizo costra. Solo fuiste una más, 
de las estrellas errantes que cubren el firmamento.
Promesas rotas, como un cristal que rompe tu lengua.

Ahora me encuentro en la cumbre, 
con las manos vacías y una estrella que no era guía
te lleve a ver las estrellas; me arrojaste a la oscuridad.

Te di mis montañas, mis brújulas y mis constelaciones;
te fuiste con un billete de ida y una libreta de rutas nuevas.
Me quedé en la cima. Tú con otros mapas.

Todos los derechos reservados, propiedad intelectual.
Foto de la red. SDA.

sábado, 29 de agosto de 2026

ELLA Y ÉL



Los dos se miran de ciudades diferentes:
uno con un deseo que pide siempre más, 
otro con un hambre que solo pasa de vez en cuanto.
Cuando tiene ganas y su encierro se lo permite.

Él llega con olor a humo, los bolsillos 
llenos de excusas y doblez de palabra.
Ella le mira como viendo una herida: con 
cuidado, con miedo que sangre otra vez.

Los mensajes de madrugadas hablan 
de deseo, pasión, y lujuria. 
Solo son noches para uno, mientras ella espera
su cuarta cita.

El usa sus manos sobre ella, sin pedir permiso
ella trae un anhelo que pesa como el despertador.
Se besan en el coche, apasionadamente mientras
las luces pasan como cortes rápidos en una serie.

Ella lo quiere todo, la hora completa. 
"Te quedan treinta minutos"
El quiere quedarse cuando la madrugada se vuelve memoria
"No me pidas confesiones" dice él.

"No te pido nada que no puedas dar" responde ella.
Él se marcha, ella no recuerda su nombre.
La almohada guarda un hueco que nadie reclama.
La ciudad sigue, indiferente, su historia no merece eco.

¡A por otro cliente!
Así es, ella asiente, otra noche...
La almohada guarda un hueco que no se despega.
Ella y él en silencio, esperando un próximo encuentro.

Todos los derechos reservados, propiedad intelectual.
Foto de la red. SDA.